Hay mucha gente que elige el color blanco. Este está compuesto por la suma de todos los colores. La luz de cada color componente de la luz blanca tiene distinta longitud de onda por eso cada color tiene y aporta unas propiedades diferentes. La forma del prisma hace que el proceso de refracción se repita en la otra cara por lo que se pueden separar muy bien los diferente colores que forman el espectro luminoso.

Es por ello que cuando en las sesiones, una persona elige este color es necesario completarlo con otro para sumar todas las aportaciones psicológicas del blanco a las del color que elige.

El blanco, al ser la suma de todos los colores, tiene la capacidad de integrar todas las funciones psicológicas y físicas de todos, es por ello que pensar en blanco da sensación de paz, bienestar y comodidad. Además es el color de la pureza, la serenidad, alivia las emociones negativas y la desesperación y contribuye a la limpieza interior de las emociones, los pensamientos y el espíritu.

Bienestar

Paz, pureza, comodidad

Su elección también indica la necesidad de espacio y tiempo. A diferencia del azul índigo, que también significa espacio, en el caso del blanco el espacio es indicativo de un necesidad de tener un espacio y un tiempo para realizar actividades personales que hagan desconectar de los demás y conectarse con la sensación personal de paz, libertad y espaciosidad. Un ejemplo es cuando en una casa no se tiene un espacio propio para actividades personales y se busca cuando se necesita aumentar la sensación de calma y serenidad.

A nivel físico no representa ninguna parte del cuerpo concreta pues es la suma de todos. Es por ello que en las relajaciones y meditaciones imaginarse la luz blanca ayuda a entrar antes en un estado de serenidad y paz.

Es el color de los bebes, de las novias y de la luz divina, entre otros. La pureza en general.

Ahora os dejo con una relajación con blanco, espero que te ayude:

luz blanca

Relajación con blanco

En un lugar cómodo donde solo estés tú, tu paz y tu serenidad.

Apaga el móvil, aleja el reloj y busca un asiento cómoda/o, sentada/o como lo prefieras.

Con los ojos cerrados conectada/o con tu respiración, siente como el aire entra y sale de tu barriga. Date cuenta de cómo tus pies apoyan en el suelo y siente como está todo tu cuerpo, cómo late tu corazón, cómo están tus músculos, cómo se encuentra tu espalda, tu garganta, tu boca, tus ojos etc. Viaja a tu ritmo por todo tu cuerpo cogiendo y soltando el aire (si abres la boca para soltar el aire te sentirás mejor).

Pon tus manos en posición de recibir y visualiza una bola de luz blanca en ellas. Siente la sensación que te genera visualizar estar llena/o de luz blanca. Ahora poco a poco, conectado/a con la respiración, ve acercando esa bola de luz blanca a tu pecho dejando tus manos apoyadas en él a la vez que esa bola de luz se introduce en el interior de tu pecho(si te sale llevarla a otra parte de tu cuerpo no lo frenes). Coge aire, suéltalo y deja que la bola se mueva por todo tu cuerpo dejando su luz blanca en todos los órganos, los músculos, los huesos, las células etc.

Dedica el tiempo que necesites hasta que sientas que todo tu ser está lleno de ella.

Para acabar deja que los poros de tu piel se abran y a través de ellos se expanda la luz blanca a todo tu alrededor iluminando toda la habitación.

Sintiendo la respiración siente la paz y la serenidad del que está lleno todo tu ser.

Esther Ponce

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