En muchas ocasiones no se sabes lo que se quiere para un momento concreto de la vida pero lo que si se tienes claro es lo que no se quiere.

Es entonces cuando comienza a darse cuenta la personas que algo no es, no está o no funciona como desearía.

El primer paso siempre es mirar fuera, muchas veces comienza con una queja sobre las circunstancias y/o las personas que te rodean porque, piensas, que si no fuese así serías más feliz. En parte tienes razón porque el entorno nos puede ayudar o no a que nuestra vida sea como necesitamos pero los responsables de llevar a cabo acciones, gestionar nuestras emociones y pensamientos somos nosotros mismos.

No hay escusas, porque seguro que andas pensando ahora mismo “mi situación es muy complicada” y no lo dudo. Aun así, dependiendo de la forma en que actúes puede cambiar o no. Voy a poner un ejemplo, una persona puede estar enferma crónica, su situación no va a cambiar pero lo que si puede hacer es, a partir de su situación personal, plantearse metas realistas, posibles y alcanzables según su situación.

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Lograr tu meta personal

En muchas ocasiones me dicen: “ya, pero entonces tengo que cambiar mis sueños y lo que siempre me ha gustado hacer”. Entonces es un duelo y la persona cae en un anhelo de lo que pudo tener, se genera “la idea mental” y deja de estar presente atendiendo realmente su necesidad que, generalmente es en estos casos, es sentirse vivo y útil.

Este es un ejemplo de que la meta personal va más allá de alcanzar un logro, es mucho más. Las metas personales “tocan” aspectos de ese duende interior que todos tenemos dentro, que nos despierta la ilusión, la energía y la motivación por superarnos, por vivir, disfrutar y sentir la vida.

Cuando en una meta dejas de sentir esto “DETENTE” porque es solo una meta mental, con un objetivo claro y seguramente con el movimiento físico adecuado para la acción pero sin sentirla, sin vivirla día a día de acuerdo a lo que necesitas y sientes en ese momento.

Digo “DETENTE” porque tu mente te lleva a hacer, pero una meta sin conexión emocional no es una meta personal, es solo eso una meta.

Por eso, date cuenta desde donde vives tus metas si desde la mente, la emoción o la acción y me cuentas porque, si quieres realmente tener Éxito, necesitas que tu meta tenga estos tres componentes, es decir, ser una meta personal y, en ese caso, puedo ayudarte.

Esther Ponce